Ante la objeción de conciencia existen dos posturas extremas: para unos se trata de un derecho humano primario, del que el profesional siempre puede echar mano y ante el cual cede la exigencia de cualquier otro precepto, ley o norma; otros consideran que la ley, una vez promulgada, ha de poderse cumplir y que por tanto los ciudadanos tienen derecho a que los profesionales sanitarios satisfagan sus necesidades, incluso cuando ellas van contra su conciencia -siempre que no exista otro medio -. La presente guía parte del principio de que ambas posturas son extremas y poco prudentes y de que el profesional debe de ver si es posible cumplir con los valores en conflicto: el respeto de la ley y de las peticiones de los ciudadanos, por una parte, y el respeto de la conciencia del profesional, por otra. A fin de buscar el curso óptimo se propone como método el ejercicio de la deliberación, procedimiento idóneo para llegar a decisiones prudentes.
Fundación de Ciencias de la Salud, 2007 186 Págs. ISBN: 8473-769-0
Rogelio Alisent Diego Gracia Ricardo de Lorenzo Ramiro González-Fandós José Luis Monzón Juan José Rodríguez Séndín Miguel Sánchez José Antonio Seonae Victor J.Suberviola